La empresa ha conseguido adjudicarse contratos con las Confederaciones Hidrográficas del Júcar y del Guadalquivir. En manos del Grupo Fulton está tanto el mantenimiento de las presas de Tous, Escalona, Alarcón, Contreras, Forata y del bombeo de Benifaió como la reforma de la sede de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, ubicada en Sevilla, con un presupuesto próximo a los 3 millones, entre ambas actuaciones.

Los responsables de la Confederación Hidrográfica del Júcar han decidido poner sus instalaciones en manos de empresas especializadas dada la particularidad y las características técnicas de los trabajos, la singularidad de los instrumentos requeridos para su ejecución y la alta cualificación exigibles y estimando razones de eficacia.

Este contrato conlleva la necesidad de desarrollar una serie de trabajos que se pueden englobar en los siguientes conceptos generales: Actividades de mantenimiento preventivo, correctivo; actividades de inspección y certificación y actividades de registro y control del mantenimiento que se llevan a cabo en las presas de Tous, Escalona, Alarcón, Contreras, Forata y la Estación de Bombeig de Benifaió. En el lote 1 las instalaciones a las que se hace referencia son: ascensores, montacargas, instalaciones de automatismos, telecomunicaciones e instalaciones de alta tensión, baja tensión y climatización.

El proyecto tiene un presupuesto cercano a los dos millones de euros y su plazo de ejecución se sitúa en tres años con una posibilidad de prórroga de otros dos años.

La otra gran actuación hace referencia a la renovación y eficiencia energética de las oficinas que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir tiene en la Plaza de España de Sevilla. Las actuaciones requeridas son la sustitución de la instalación de climatización e iluminación en régimen de Baja Tensión existente y la sustitución de los vidrios deficientes de carpintería exterior para mejorar las pérdidas de carga y conseguir así ahorro energético.

El edificio fue construido para la exposición Iberoamericana de 1929 con forma semielíptica, flanqueado por dos torres, cuyas trazas a nivel de anteproyecto se deben al arquitecto D. Aníbal González. Declarado Bien de interés cultural, con categoría de monumento desde el año 1981. El presupuesto ronda el millón y medio de euros.