La división de Salas Blancas ha presentado la reforma del área de aislamiento oncológico llevada a cabo en el Hospital General de València. El proyecto ha consistido en la transformación de las seis habitaciones existentes en cinco, con exclusas independientes de acceso a cada una, dotándose de todas las instalaciones propias y de climatización, ventilación individual de presión positiva propia de inmunodeprimidos. 

Las habitaciones de aislamiento inverso o protector en un hospital se requieren para el tratamiento de pacientes con inmunosupresión para prevenir las infecciones.

Estas reciben su clasificación como habitaciones de aislamiento de presión positiva, están físicamente separadas de la sala de Oncología, cuentan con acceso restringido.

En estas salas, el aire que se inyecta debe pasar por una etapa de filtro HEPA, de 99,99% de eficiencia. Considerando a estas habitaciones como áreas muy limpias, se recomienda un mínimo de 15 renovaciones de aire por hora, para permitir la dilución de las partículas que se generen en el ambiente.

El aislamiento térmico de la instalación es necesario para la reducción de las pérdidas energéticas y así cumplir con los requisitos de un uso eficiente de la energía y para la seguridad contra quemaduras por contactos accidentales.

El presupuesto de la reforma ha estado próximo a los 300.000 euros y el tiempo de ejecución ha sido de cuatro meses.

La empresa lleva tiempo realizando este tipo de instalaciones que requieren de una especialización y tecnología avanzadas. En los últimos años se han ejecutado proyectos similares como la instalación de un nuevo quirófano en el Hospital Universitario de la Ribera en Alzira (València) o la adecuación del área del Instituto de Neurociencias en el Campus de Sant Joan d’Alacant así como reformas de salas destinadas a la preparación de medicamentos citostáticos y parenterales en diversos centros hospitalarios.